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Te he mentido

10 noviembre, 2012

He decidido hacerte esta carta porque mereces saber que nada es culpa tuya simplemente todo ha cambiado y no se decirme porque, te adoro pero no, no puedo seguir contigo, lo que cierto es que te he mentido y eso no es lo peor, lo peor es que llevo haciéndolo desde el primer día y lo mas ridículo es q también me he mentido a mi mismo creyendo que por fin te había encontrado.

Adoraba como pasabas de enfadada a enamorada en cuestión de segundos, me encantaba tu piel y ese olor a crema hidratante cada vez que me abrazabas, el modo en como decías sí a todas mis locuras, no podía vivir sin tus abrazos constantes, me encantaba cuando te burlabas de todas mis tonterías y eso te hacia  estallar en mil sonrisas, disfrutaba sin hacer nada matando em tiempo paseando, basándonos, amaba tantas cosas de ti.

En cambio ahora, odio tus cambios repentinos de humor, detesto cuando te pones esa crema hidratante y me tocas con la piel pegajosa, tu poca iniciativa y que digas si a todo, me agobia que quieras estar siempre pegada a mi, y me enfurece q te burles de mis cosas y encima te rías, me aburre estar sin hacer nada perder el tiempo.

Por eso no puedo seguir contigo, porque cometí ese error que comete todo el mundo de creer que eras quien io creía que fueras, de sin conocerte decirte que eras la mujer de mi vida, de pensar que eras mi una entre un millón, porque eran más mis ganas de encontrarte que las de estar contigo, pero no has sido tu la única engañada, io también me creí que eras para siempre, que serias mi antes y mi después lo q siempre había soñado, se q me volverá a pasar me volveré a mentir, me volveré a parecerme todas las anteriores sólo un ensayo y volverá a parecerme todo increíble, me veo mintiendome otra vez equivocandome de nuevo pero ya no contigo ya no contra ti

Lo siento mucho te deseo lo mejor.

Adiós

Texto q escuche alguna vez

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Puedo pedirte una cosa

14 septiembre, 2012

¿Te puedo pedir una cosa?
-Sí, dime.
-No te acostumbres a mí.
-¿Cómo así?
-Que no te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad matutina, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que hablemos de tus problemas, ni a que te escuche con atención. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, no te acostumbres a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mi rabia, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres… en serio.
-¿Y eso a qué viene?
- A nada simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos a esas cosas si estás acostumbrado.
- ¿Te puedo pedir otra cosa?
- Venga, dime.
- No te enamores de mí. – ¿Cómo así?
- Que no te enamores de las palabras hermosas que te digo. No te enamores de mi forma de mirarte, ni de esa similitud tan peculiar que nos hace distintas. No te enamores de mis defectos y aun menos de mis virtudes. No te enamores de mí, ni de mi extraña forma de quererte.
- ¿Y eso a que viene?
- Porque algún día se me cruzarán los cables y decidiré marcharme para siempre. Me importas y no quiero que lo pases mal.
- ¿Puedo pedirte una última cosa?
- Pídela…
- No te ilusiones.
-¿Cómo así?
- No te ilusiones viendo un más allá tras mis palabras, leyendo mal el mensaje entre mis líneas. No te ilusiones pensando que en algún momento puedes enamorarme, enloquecerme. No te ilusiones pues las cosas están muy claras.
- ¿Y eso a qué viene?
- Simplemente porque me gusta la relación que tenemos pero no llegará a más, jamás llegará a más.
- Ahora ¿puedo pedirte yo algo?
- Si, por supuesto.
- No me olvides.
- ¿Cómo así?
- Soy demasiado morrudo para hacer caso a tus palabras. Soy demasiado iluso como para creer que no saldría nada de esto. Soy demasiado absurdo y estúpido pero eso ya es otro tema. Soy pasado pero no me olvides.
- ¿Y eso a qué viene ahora?
- Porque aunque quizás olvides mi nombre, me gustaría que recordaras siempre mi rostro.

Textos robados. De algún lado lo leí un día

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Nunca se despedirme de ti

29 agosto, 2012

Nunca sé despedirme de tí, siempre me quedo con el frío de alguna palabra que no he dicho, con un malentendido que temer, ese hueco de torpe inexistencia que a veces, gota a gota, se convierte en desesperación.

Nunca se despedirme de tí, porque no soy el viajero que cruza por la gente, el que va de aeropuerto en aeropuerto o el que mira los coches, en dirección contraria, corriendo a la ciudad en la que acabas de quedarte.

Nunca sé despedirme, porque soy un ciego que tantea por el túnel de tu mano y tus labios cuando dicen adiós, un ciego que tropieza con los malentendidos y con esas palabras que no saben pronunciar.

Extrañado de amor, nunca puedo alejarme de todo lo que eres. En un hueco de torpe inexistencia, me voy de mí camino a la nada.

Autor: Luis García Montero, Granada, 1958 Poema: “Problemas de Geografía Personal”, de Poesía Urbana, 2002

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Copa de vino

15 agosto, 2012

La luz de un nuevo día atraviesa las cortinas de mi ventana y me despierta, aún un poco dormido, aún sin abrir por completo los ojos estiro mis manos y no encuentro, miro hacia el lado de la cama donde solías dormir y solo veo un espacio vacío, con la boca un poco seca, con un ligero dolor de cabeza, me pregunto si entonces todo habría sido un sueño provocado por las botellas de un vino promocional que traje el día de ayer.

En mi sueño, recuerdo llegar en el auto y mirarte en mi puerta con una maleta, sentada junto al portón jugando unas piedras, lanzándolas hacía la casa de frente entreteniéndote un instante, esperándome, recuerdo que volteaste la mirada y de prisa te paraste, la maleta en el suelo y a mi bajando del auto con cara de incredulidad de volver a verte. Recuerdo como corriste a abrazarme, como te sostuve de la cintura, como mi miraste y como cerraste los ojos para besarme. Recuerdo que me faltó la voz y fuiste tú quien habló, entre tus palabras me dijiste que te mirara, que era cierto, que te quedabas, entre tus palabras dijiste que me querías, que el tiempo y la distancia ya no importaban, entre tus palabras me dijiste que me amabas.

Sin reacción alguna, con una sonrisa, entramos a casa, subí tu malata a la habitación, la noche comenzaba a caer, las botellas llenaron la mesa de centro y tus ojos brillaban como aquella primera vez. Fueron pláticas de temas interminables, fueron sonrisas y fueron besos lo que acompañaron al vino, lo que hace tiempo hasta creí haber olvidado.

Fue tu cuerpo el que sentí en la cama, fue tu piel, fueron tus ojos los que miraba entre las sabanas, fueron tus labios lo que extrañaba, fue todo, eras todo, y no supe siquiera en qué momento olvidamos nuestro pasado para formar un presente y quizás un futuro.

Sostuve tus manos, abrace tu cuerpo y los párpados se cerraron.

Hoy se que fue un sueño porque solo en sueños imaginé tu regresos, se que fue un sueño porque solo en ellos podía recordar el sabor de tus besos, se que fue un sueño porque en la realidad, sigo despertando solo. O eso creí.

Justo cuando una sonrisa por haber recordado lo que quizás habría resultado de una ilusión formada por los anhelos que despertó una uva tempranillo, y mis cobijas preparaba para cubrirme de nuevo y volver a dormir con la esperanza de encontrarte nuevamente, justo entonces, el sonido de una cafetera funcionar, me hizo levantar y correr por las escaleras al escuchar tu voz gritándome para preguntar en donde había guardado el azúcar y si quería crema en mi café, fue entonces, justo en ese momento, tú, parada junto al comedor, yo, al lado de las escaleras que llevaban a la habitación, tú, sonriéndome, yo, con lágrimas, tú comiendo un pan tostado con mermelada, yo, solo corrí a abrazarte.

Y así continuó lo que una vez años atrás comenzó.

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Quiero

17 julio, 2012

Te quiero a tí. Mujer terca, hermosa e irracional.

Quiero un poco de desconfianza y celos como aderezo.

Una botella de vino que sepa como tú.

Y una copa que nunca esté vacía.

Quiero beber de tus labios y embriagarme de tí.

Quiero perderme dentro tuyo y no encontrarme jamás.

Quiero pedirte perdón…

Perdón de mis manos que no te paran de tocar

Perdón de mis ojos que no te dejan de apreciar.

Perdón de mi cuerpo que no se despega de tí.

Perdón de mis recuerdos más íntimos, que no te olvidarán jamás

Pero por sobre todas las cosas…

Perdona a mis labios… Encuentran placer en los lugares más inusuales.

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Tirando Recuerdos/Olvidando Memorias

12 junio, 2012

Justo hoy, en el instante en el que cambiaba de habitación una vez más, otra mudanza más, cuantas veces he metido mi vida en cajas y en maletas las ropa?, ya cuantas veces he cambiado mi cama de lugar? Han sido tantas que en ocasiones prefiero dejar todo como esta, sin sacar nada de las maletas porque sé que quizás mañana comience otra vez a vagar.

Así es, fue justo esta última que, al cambiar de lugar el ropero viejo, aquel que ahora solo tiene puertas que no cierran y un espejo manchado, único testigo de las noches y celador de mis secretos, hoy tuvo que hablar y escupir todas esas mentiras que guardaba en su interior, todas aquellas falsas promesas que se encerraban en los recuerdos y las cartas que guardaba en su interior.

Porque fue al instante de cambiarlo de lugar que la puerta se abrió y se vaciaron al suelo tantos papeles, algunos dibujos, pequeños detalles y algunos “Te Amo” que me pregunto que tan ciertos fueron.

Con la cama llena de ropa, con las puertas abiertas, con el suelo tapizado de papel, y mis paredes aún oliendo a pintura fresca, tome algunos de esos trozos de recuerdo y los comencé a leer.

Es curioso como alguien puede ser tan ingenuo, escribir sin preocupaciones y sin sentido, sin pensar siquiera en la responsabilidad que significa prometerle a otra persona que siempre estaría ahí, crueles mentiras pues volteo a todos lados, a la ventana, incluso a mi agenda telefónica y redes sociales y de ti que escribiste esas palabras no sé donde estés ahora, y si son las mismas que has de decirle ahora a la persona que cuida tu sueño como alguna vez me tuviste a mí.

Corazones de colores, con iniciales en el centro, tu nombre y el mío, se suponía entonces que estarían grabados en papel, que cada vez que lo abriera sabría que es una marca que me diste para recordarte, pero no fue así, porque aquella hoja fue hasta ahora que la volví a ver, porque fue necesario un garabato para unir con palabras lo que obviamente no logramos con acciones ni sentimientos.

Discos que al probarlos se notan rayados por el polvo debido paso del tiempo, que reproducen canciones que difícilmente puedo reconocer, que suponían que al ser escuchadas tú me pensarías, entonces no tengo idea del porque los que tengo yo, debiste habértelos quedado para no olvidarme en cada nota de esa canción que ahora apenas si puedo recordar.

Objetos como piedras, envolturas, rosas, todo ello guardaba tras una pequeña puerta, pues las piedras siguen siendo rocas, ya sean aquí o en río aquel que recorrimos, las envolturas hace tanto que perdieron su propósito y peor aún, he olvidado que cosas traían en su interior, y las rosas están tan secas que tocarlas para levantarlas las vuelve frágiles y polvo. Cuenta me doy que a donde valla siempre habrá algo que recoger pero no por ello debo hacer pesada mi mochila, que lo importante es conservar lo que traía dentro y no el plástico que lo cubría, y que las flores requieres agua, sol, tierra, y no ser cortadas para regalo.

Mi habitación sigue en caos, no tengo idea de cómo comenzar a ordenar, curioso que cuando termine, la habitación se verá más grande, pero más fría porque todo estará colocado en su lugar.

Quizás, deba iniciar por hacer espacio detrás de esa puerta y deba tirar esta alfombra de memorias, con diferentes nombres en las firmas al final de cada hoja, dejar que pensar en sonrisas, en miradas, en voces, de quienes se fueron, de quienes prometieron tanto, de quienes no tuvieron palabra, de quienes jugaron por un instante creí podríamos tener un futuro.

Supongo que por eso, mi ropero tiró todo esto al suelo, que la oxidada cerradura se abrió como cuando nueva y dejo caer años de ilusiones, de tristezas, de hubieras, de probabilidades, de todo excepto realidades.

Quiero pensar que al terminar y despertar mañana, sabré como responder que en una noche mis recuerdos se volvieron simplemente basura y ya no estarán más.

Así que, adiós a quienes me han borrado de la misma forma, a quienes me han olvidado y a quienes les prometí tanto y estoy aquí, también dejando al pasado donde debe estar y caminando a donde pretendo llegar.

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Costo/Beneficio

30 mayo, 2012

sería bueno convencerte de las ventajas de tenerme

presentarme un día a tu puerta y con un catalogo a color venderte la idea de un amor compartido, por semanas para dos en algún lugar paradisiaco, como puede ser mi habitación

por la noche siendo sombras nos inventariamos el uno al otro y de mañana me vestiría de luz para abrazarte mientras duermes

me encontrarías como fruta al desayuno y al resbalar por tu boca el sabor te resultaría familiar, voltearías a la cama, sintiendo que estoy ahí pero sería tarde yo ya habría volado al closet, para esperar a que vistieras de cal y canto sobre tu cuerpo con mi blanca sombra terciopelo

sería la envidia del las aguas y los soles, del viento ocuparía el lugar en tus pulmones, para que no me olvides para que no me olvides

sobre tu pecho anidaría cual voz con alas para volar rompiendo silencios que no existen.

Edel Juárez

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